La casa definitiva. La granjilla
Los propietarios querían mudarse de un piso a una casa con jardín, pero cerca de su barrio de toda la vida, encontraron una parcela preciosa con grandes pinos con una construcción de los 80 de mal diseño y peor estado que se demolió por completo para construir una casa a su medida.
Tiene el tamaño perfecto para sus tres habitantes, un matrimonio con un hijo universitario.
Consta de planta baja y sótano, muy luminoso, pues recibe luz desde la planta baja por la escalera y tiene dos ventanas altas orientadas al sur.
Desde el bonito jardín lateral se accede a la entrada que esta trasdosada en madera de roble teñido que oculta armarios y cajones, y que organiza a la izquierda la zona social con una gran cocina comedor y una zona de estar, que se ordenan gracias a una chimenea de suelo a techo que además alberga la televisión. Desde la cocina parte la escalera a la planta sótano que tiene zona de tv, lavandería y un aseo es una continuación de la casa, los mismos colores y acabados, pero la cava y el bar son los protagonistas de este espacio.
Otra vez en la entrada cruzamos hacia la parte derecha que se distribuye con tres dormitorios, el principal con vestidor y baño en suite y dos dormitorios que comparten un baño.
Una vivienda atemporal, que cuenta con los espacios necesarios para cada uso y muy fácil de manejar.